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había una vez...

Querido visitante, tengo la satisfacción de compartir este pequeño cuento ruso contigo. Es una chorrada, y además bastante triste pero cuando era pequeño (bueno, no tanto) me encantaba este libro. Recuerda que sólo puedes leerlo si has sido bueno. En ese caso sigue leyendo. Si no, por favor, dirígete a la salida

La vejiga, la pajita y la abarca
Éranse que se eran una vejiga, una pajita y una abarca. Un día fueron al bosque por leña, pero llegaron a un río y no sabían qué hacer para cruzarlo. La abarca dijo a la vejiga: "¿Qué te parece, vejiga, si pasamos por encima de ti a la otra orilla?" - "No, abarca, lo mejor será que la pajita se estire de margen a margen y pasemos por ella." La pajita se estiró. La abarca quiso pasar por ella pero la pajita se partió. La abarca cayó al agua. La vejiga, al verlo, soltó la carcajada y rió tanto, que acabó por reventar.

Sí, la verdad es que es bastante insulso y no tengo muy clara la moraleja (si la tiene). Me imagino que estará abierta a la libre interpretación del lector, como las pelis de Bergman. Pero, ay, qué dibujos tenía el libro... Además desprendía un olor especial.
otros cuentos populares rusos; aunque sin dibujos y sin olor no es lo mismo...
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3 comentarios

budoson -

Insisto Malaa, porque no has visto los dibujos: imagínate a una vejiga, una pajita y una abarca antropomorfas...

Malaa -

ays, qué mal rollo me ha dao el cuento, menos mal q es viernes y estamos en alerta, M ;)

taro -

Tanta vejiga. Voy a mear y vuelvo.
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